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sábado, 6 de diciembre de 2008

Un equipo de la NASA resucita a Walt Disney

Walter Elias Disney, en 1965

Después de todo, parece que no era una leyenda. Walter Elias Disney, el creador de la industria cultural con más expansión en la historia, no estaba muerto. Tampoco estaba de parranda, solo congelado. Mejor dicho, criogenizado. De todas las leyendas urbanas que ha generado la figura de Disney, parece que por lo menos ésta no era una leyenda.

En una base secreta protegida por la NASA, en el día de ayer fue extraida la cápsula en la que Walt Disney fue criogenizado en diciembre de 1966, cuando sus horas estaban contadas a causa de un cáncer de pulmón. Ahora, en los inicios del nuevo milenio, su enfermedad podría ser curada y otorgar a Disney unos años de vida. Pocos detalles más se saben acerca de la operación, aunque está prevista una rueda de prensa en los próximos días por parte del equipo de científicos encargados de resucitar al creador de Disney World.

Así, volverá la figura más influyente y controvertida del siglo XX -Disney y su obra siempre ha estado envuelto en un manto de oscurantismo-. Republicano, con una gran influencia en la política estadounidense, soñaba con crear un mundo a imagen y semejanza de sus películas, transmisoras de su ideario ultraconservador. Ahora podrá ver los resultados. Mickey, Donald y otros muchos dibujos animados recuperan a su padre, el Imperio Disney recupera a su César.

viernes, 31 de octubre de 2008

¿Edukadores en Valencia?

Valencia, momentos antes de caer la noche

En 2004 se estranaba Los Edukadores, una curiosa película alemana protagonizada por Daniel Bruhl en la que unos jóvenes entraban cada noche en una casa de la ciudad, previamente bien observada y perteneciente siempre a personas de la alta burguesía, y se dedicaban desordenar su interior convirtiendo cada habitación en un pequeño caos. Lo llamativo es que no se llevaban nada y dejaban siempre un lema: “Sus días de abundancia están contados”. El escenario de la película es Berlín, aunque bien podría trasladarse a la Valencia actual, conocidos los últimos acontecimentos que tienen en vilo a la ciudad...

Actúan por las noches, cuando toda la ciudad ya ha sucumbido al sueño. Se mueven entre sombras y nadie ha conseguido verlos todavía, aunque los rumores sobre su identidad se propagan como la pólvora. Hablamos de ellos en plural, pero lo cierto es que la policía no descarta que se trate de un solo individuo. Sea como sea, algo está alterando la noche valenciana y no es el botellón de los jueves.

Esta mañana hemos conocido el último caso. Alguien entró anoche en el domicilio de Carles Mateu, conseller de educación en el gobierno de la Generalitat. Mientras los dueños de la propiedad dormían, los asaltantes cambiaron los muebles de sitio y revolvieron todo lo que había en el interior de la propiedad. El modo operativo ha sido exactamente el mismo en los tres casos que han precedido al de la última noche. Nunca se llevan nada y siempre actúan con los propietarios en el interior de la vivienda. Consiguen que no se despierten gracias a un sedante.

Poco más se puede saber de la identidad de estos "merodeadores", como se les empieza a llamar en la calle, ya que el secretismo por parte de la policía va en aumento al ritmo que aumenta el número de viviendas asaltadas.

Los objetivos pertenecen a altas esferas de la economía o de la política de la ciudad, y tres de ellos comparten un rasgo significativo: han sido o están siendo investigados por la justicia por diversos casos de corrupción. Según hemos podido saber en cada casa asaltada dejan un recorte de periódico en el que aparece la noticia de la investigación abierta hacia el sujeto en cuestión.

No ha ocurrido de la misma manera con el conseller de educación, qien no está siendo investigado, si bien es cierto que en las últimas semanas ha sido acusado en diversos medios de comunciación de irregularidades en su gestión.

De momento, el halo de misterio que envuelve este fenómeno va en aumento a medida que se reproducen los casos y la policía no ofrece más datos. Entre los ciudadanos se habla de una banda organizada, de peligrosos criminales que no dejan rastro, incluso se acusa a algunos grupos juveniles con ideología de izquierdas de estar detrás de todo esto. Por otro lado, para los que creen en superhéroes, existe una corriente que habla de un Robin Hood en pleno siglo XXI, saltando entre edificios, moviéndose con el sigilo de un gato, mientras Valencia se acurruca en la madrugada.